martes, 22 de septiembre de 2009

Capítulo 9. Dios Bendice a Noé. Dios Establece una Alianza con los Seres Vivos.

La bendición de Dios a Noé

9 1 Entonces Dios bendijo a Noé y a sus hijos, diciéndoles: "Sean fecundos, multiplíquense y llenen la tierra. 2 Ante ustedes sentirán temor todos los animales de la tierra y todos los pájaros del cielo, todo lo que se mueve por el suelo, y todos los peces del mar: ellos han sido puestos en manos de ustedes. 3 Todo lo que se mueve y tiene vida les servirá de alimento; yo les doy todo eso como antes les di los vegetales. 4 Sólo se abstendrán de comer la carne con su vida, es decir, con su sangre. 5 Y yo pediré cuenta de la sangre de cada uno de ustedes: pediré cuenta de ella a todos los animales, y también pediré cuenta al hombre de la vida de su prójimo.
6 Otro hombre derramará la sangre
de aquel que derrame sangre humana,
porque el hombre ha sido creado a imagen de Dios.
7 Ustedes, por su parte, sean fecundos y multiplíquense,
llenen la tierra y domínenla".


La alianza de Dios con todos los seres vivientes

8 Y Dios siguió diciendo a Noé y a sus hijos: 9 "Además, yo establezco mi alianza con ustedes, con sus descendientes, 10 y con todos los seres vivientes que están con ustedes: con los pájaros, el ganado y las fieras salvajes; con todos los animales que salieron del arca, en una palabra, con todos los seres vivientes que hay en la tierra. 11 Yo estableceré mi alianza con ustedes: los mortales ya no volverán a ser exterminados por las aguas del Diluvio, ni habrá otro Diluvio para devastar la tierra".

El arco iris, signo de la alianza

12 Dios añadió: "Este será el signo de la alianza que establezco con ustedes, y con todos los seres vivientes que los acompañan, para todos los tiempos futuros: 13 yo pongo mi arco en las nubes, como un signo de mi alianza con la tierra. 14 Cuando cubra de nubes la tierra y aparezca mi arco entre ellas, 15 me acordaré de mi alianza con ustedes y con todos los seres vivientes, y no volverán a precipitarse las aguas del Diluvio para destruir a los mortales. 16 Al aparecer mi arco en las nubes, yo lo veré y me acordaré de mi alianza eterna con todos los seres vivientes que hay sobre la tierra. 17 Este, dijo Dios a Noé, es el signo de la alianza que establecí con todos los mortales".

DESDE NOÉ HASTA ABRAHAM
Los hijos de Noé


18 Los hijos de Noé que salieron del arca fueron Sem, Cam y Jafet. Cam es el padre de Canaán. 19 A partir de estos tres hijos de Noé, se pobló toda la tierra.
20 Noé se dedicó a la agricultura y fue el primero que plantó una viña. 21 Pero cuando bebió vino, se embriagó y quedó tendido en medio de su carpa, completamente desnudo. 22 Cam, el padre de Canaán, al ver a su padre desnudo, fue a contárselo a sus hermanos, que estaban afuera. 23 Entonces Sem y Jafet tomaron un manto, se lo pusieron los dos sobre la espalda y, caminando hacia atrás, cubrieron la desnudez de su padre. Como sus rostros miraban en sentido contrario, no vieron a su padre desnudo.
24 Cuando Noé despertó de su embriaguez y se enteró de lo que había hecho su hijo menor, 25 dijo:
"¡Maldito sea Canaán!
Él será para sus hermanos
el último de los esclavos".
26 Y agregó:
"Bendito sea el Señor, Dios de Sem,
y que Canaán sea su esclavo.
27 Que Dios abra camino a Jafet,
para que habite entre los campamentosde Sem;
y que Canaán sea su esclavo".
28 Después del Diluvio, Noé vivió trescientos cincuenta años, 29 y en total, vivió novecientos cincuenta años. Al cabo de ellos, murió.

Capítulo 10. El Surgimiento de Naciones después del Diluvio

El catálogo de las naciones

10 1 Los descendientes de los tres hijos de Noé, Sem, Cam y Jafet –que tuvieron hijos después del Diluvio– fueron los siguientes:
2 Los hijos de Jafet fueron Gómer, Magog, Madai, Javán, Tubal, Mésec y Tirás. 3 Los hijos de Gómer fueron Asquenaz, Rifat y Togarmá. 4 Los hijos de Javán fueron Elisá, Tarsis, los Quitím y los Rodaním. 5 Estos fueron los hijos de Jafet, y a partir de ellos, se expandieron las naciones marítimas por sus respectivos territorios, cada una con su lengua, sus clanes y sus nacionalidades.
6 Los hijos de Cam fueron Cus, Misraim, Put y Canaán. 7 Los hijos de Cus fueron Sebá, Javilá, Sabtá, Ramá y Sabtecá. Los hijos de Ramá fueron Sebá y Dedán.
8 Cus fue padre de Nemrod, que llegó a ser el primer guerrero sobre la tierra. 9 Él fue un valiente cazador delante del Señor. Por eso se dice: "Valiente cazador delante del Señor como Nemrod". 10 Babilonia, Erec y Acad –todas ellas están en la región de Senaar– fueron el núcleo inicial de su reino. 11 De esa región salió para Asur, y edificó Nínive, con sus plazas urbanas, Calaj, 12 y Resen, entre Nínive y Calaj. Está última era la capital.
13 Misraim fue padre de los pobladores de Lud, Anám, Lehab, Naftuj, 14 Patrós y Casluj, y también de los pobladores de Caftor, de donde salieron los filisteos.
15 Canaán fue padre de Sidón, su primogénito, y de Het; 16 también de los jebuseos, de los amorreos, de los guirgasitas, 17 de los jivitas, de los arqueos, de los sineos, 18 de los arvaditas, de los semaritas y de los jamateos. Más tarde se expandieron los clanes de los cananeos, 19 y sus fronteras llegaron desde Sidón hasta Gaza por el camino de Guerar; y hasta Lesa, yendo hacia Sodoma, Gomorra, Admá y Seboím. 20 Estos fueron los hijos de Cam, según sus clanes y sus lenguas, con sus respectivos territorios y nacionalidades.
21 También le nacieron hijos a Sem, el padre de todos los hijos de Eber y el hermano mayor de Jafet. 22 Los hijos de Sem fueron Elám, Asur, Arpaxad, Lud y Arám. 23 Los hijos de Arám fueron Us, Jul, Guéter y Mas.
24 Arpaxad fue padre de Sélaj y este fue padre de Eber. 25 Eber tuvo dos hijos: el nombre del primero era Péleg, porque en su tiempo se dividió la tierra. Su hermano se llamaba Ioctán. 26 Ioctán fue padre de Almodad, Sélef, Jasarmávet, Iéraj, 27 Hadorám, Uzal, Diclá, 28 Obal, Abimael, Sebá, 29 Ofir, Javilá y Iobab. Todos estos fueron hijos de Ioctán. 30 Los lugares donde residieron se extendían desde Mesa, en dirección a Sefar, hasta la montaña de Oriente. 31Estos fueron los hijos de Sem, según sus clanes y sus lenguas, con sus respectivos territorios y nacionalidades.
32 Estos fueron los clanes de los hijos de Noé, según sus orígenes y nacionalidades. A partir de ellos, las naciones se expandieron sobre la tierra después del Diluvio.

Capítulo 11. La Torre de Babel. Descendientes de Sem. Descendientes de Téraj. Orígenes del Pueblo de Dios. Abraham

La torre de Babel

11 1 Todo el mundo hablaba una misma lengua y empleaba las mismas palabras. 2 Y cuando los hombres emigraron desde Oriente, encontraron una llanura en la región de Senaar y se establecieron allí. 3 Entonces se dijeron unos a otros: "¡Vamos! Fabriquemos ladrillos y pongámolos a cocer al fuego". Y usaron ladrillos en lugar de piedra, y el asfalto les sirvió de mezcla. 4 Después dijeron: "Edifiquemos una ciudad, y también una torre cuya cúspide llegue hasta el cielo, para perpetuar nuestro nombre y no dispersarnos por toda la tierra".
5 Pero el Señor bajó a ver la ciudad y la torre que los hombres estaban construyendo, 6 y dijo: "Si esta es la primera obra que realizan, nada de lo que se propongan hacer les resultará imposible, mientras formen un solo pueblo y todos hablen la misma lengua. 7 Bajemos entonces, y una vez allí, confundamos su lengua, para que ya no se entiendan unos a otros". 8 Así el Señor los dispersó de aquel lugar, diseminándolos por toda la tierra, y ellos dejaron de construir la ciudad. 9 Por eso se llamó Babel: allí, en efecto, el Señor confundió la lengua de los hombres y los dispersó por toda la tierra.

Los descendientes de Sem

10 Esta es la descendencia de Sem:
Sem tenía cien años cuando fue padre de Arpaxad, dos años después del Diluvio. 11 Después que nació Arpaxad, Sem, vivió quinientos años, y tuvo hijos e hijas.
12 A los treinta y cinco años, Arpaxad fue padre de Sélaj. 13 Después que nació Sélaj, Arpaxad vivió cuatrocientos tres años, y tuvo hijos e hijas.
14 A los treinta años Sélaj fue padre de Eber. 15 Después que nació Eber, Sélaj vivió cuatrocientos tres años, y tuvo hijos e hijas.
16 A los treinta y cuatro años, Eber fue padre de Péleg. 17 Después que nació Péleg, Eber vivió cuatrocientos treinta años, y tuvo hijos e hijas.
18 A los treinta años, Péleg fue padre de Reú. 19 Después que nació Reú, Péleg vivió doscientos nueve años, y tuvo hijos e hijas.
20 A los treinta y dos años, Reú fue padre de Serug. 21 Después que nació Serug, Reú vivió doscientos siete años y tuvo hijos e hijas.
22 A los treinta años, Serug fue padre de Najor. 23 Después que nació Najor, Serug vivió doscientos años, y tuvo hijos e hijas.
24 A los veintinueve años, Najor fue padre de Téraj. 25 Después que nació Téraj, Najor vivió ciento diecinueve años, y tuvo hijos e hijas.
26 A los setenta años, Téraj fue padre de Abrám, Najor y Harán.


Los descendientes de Téraj

27 Esta es la descendencia de Téraj:
Téraj fue padre de Abrám, Najor y Harán. Harán fue padre de Lot, 28 y murió en Ur de los caldeos, su país natal, mientras Téraj, su padre, aún vivía. 29 Abrám y Najor se casaron. La esposa de Abrám se llamaba Sarai, y la de Najor, Milcá. Esta era hija de Harán, el padre de Milcá y de Iscá. 30 Sarai era estéril y no tenía hijos.
31 Téraj reunió a su hijo Abrám, a su nieto Lot, el hijo de Harán, y a su nuera Sarai, la esposa de su hijo Abrám, y salieron todos juntos de Ur de los caldeos para dirigirse a Canaán. Pero cuando llegaron a Jarán, se establecieron allí. 32 Téraj vivió doscientos años, y murió en Jarán.

LOS ORÍGENES DEL PUEBLO DE DIOS: LA ÉPOCA PATRIARCAL

En las narraciones sobre los Patriarcas se encuentran reunidos los recuerdos que conservó Israel acerca de sus antepasados más remotos. Estos relatos provienen en buena parte de la tradición oral, una tradición donde la historia se reviste de rasgos legendarios, y que antes de ser fijada por escrito se mantuvo viva en la memoria del pueblo a lo largo de los siglos. De allí la frescura y vivacidad de esas narraciones casi siempre breves y anecdóticas, más interesadas en el detalle pintoresco que en la exactitud histórica, geográfica o cronológica.
Los principales protagonistas de esta historia son Abraham, Isaac y Jacob. La tradición los presenta como jefes de clanes, que se desplazan constantemente en busca de pastos y agua para sus rebaños. Todavía no forman un pueblo ni poseen una tierra. El país de Canaán no es para ellos una posesión estable, sino el lugar donde residen como extranjeros. Pero Dios les promete una descendencia numerosa y les asegura que sus descendientes recibirán esa tierra en herencia. Sobre esta promesa divina gira toda la historia patriarcal. En virtud de esta promesa, Dios se abre un nuevo camino en ese mundo que los primeros capítulos del Génesis nos presentan ensombrecido por el pecado. Así comienza la "Historia de la salvación".
La época de los Patriarcas se inicia con la vocación de Abraham y culmina con la llegada de un pequeño grupo de israelitas a Egipto. Esto indica que la gesta patriarcal, como la promesa de que ellos son depositarios, está totalmente orientada hacia el futuro, hacia el Éxodo de Egipto. En ese momento decisivo, el Señor intervendrá para formarse un Pueblo consagrado a él, dando así cumplimiento a las promesas hechas a Abraham, Isaac y Jacob.


ABRAHAM

Abraham es el peregrino que vive pendiente de la promesa de Dios. La Palabra del Señor irrumpió en su vida de una manera misteriosa e imprevisible, y lo puso en camino hacia un futuro totalmente nuevo. Obedeciendo a esa palabra divina, y sin otra garantía que su confianza en la fidelidad de Dios, Abraham rompió sus ataduras terrenas, sus vínculos nacionales y familiares, y partió hacia un país desconocido (Heb. 11. 8-10). Por ese acto de fe, que más de una vez se vio sometido a duras pruebas –sobre todo cuando Dios le ordenó sacrificar a su hijo Isaac– él llegó a ser el padre y el modelo de todos los creyentes (Rom. 4; Gál. 3. 7).
El Dios que se reveló a Abraham es aquel "que da vida a los muertos y llama a la existencia a las cosas que no existen" (Rom. 4. 17). El relato bíblico lo pone bien de relieve, al indicar que el Patriarca, cuando recibió la promesa divina, era ya muy anciano y su mujer estéril. Así, el acontecimiento esperado –el nacimiento del hijo que daría continuidad a la promesa– no debe nada a la intervención de los hombres, sino que se realiza en virtud de la libre elección y del poder creador de Dios.
A partir de Abraham, el ámbito de la narración bíblica se estrecha cada vez más, hasta concentrarse exclusivamente en la historia de Israel. Pero esta limitación no implica falta de interés por las demás naciones, ya que, a través de Abraham, la bendición divina alcanzará finalmente a todas las familias de la tierra (12. 3).

Capítulo 12. Dios Se da a Conocer a Abrám y le llama a Seguirle.

El llamado de Dios a Abrám. El Señor dijo a Abrám:

12 1 "Deja tu tierra natal
y la casa de tu padre, y ve al país que yo te mostraré.2 Yo haré de ti una gran nación y te bendeciré;engrandeceré tu nombre y serás una bendición.3 Bendeciré a los que te bendigany maldeciré al que te maldiga,y por ti se bendecirántodos los pueblos de la tierra".
4 Abrám partió, como el Señor se lo había ordenado, y Lot se fue con él.
Cuando salió de Jarán, Abrám tenía setenta y cinco años. 5 Tomó a su esposa Sarai, a su sobrino Lot, con todos los bienes que habían adquirido y todas las personas que habían reunido en Jarán, y se encaminaron hacia la tierra de Canaán.
Al llegar a Canaán, 6 Abrám recorrió el país hasta el lugar santo de Siquém, hasta la encina de Moré. En ese tiempo, los cananeos ocupaban el país. 7 Entonces el Señor se apareció a Abrám y le dijo: "Yo daré esta tierra a tu descendencia". Allí Abrám erigió un altar al Señor, que se le había aparecido. 8 Después se trasladó hasta la región montañosa que está al este de Betel, y estableció su campamento, entre Betel, que quedaba al oeste, y Ai, al este. También allí erigió un altar al Señor e invocó su Nombre. 9 Luego siguió avanzando por etapas hasta el Négueb.
Abrám en Egipto
10 Entonces hubo hambre en aquella región, y Abrám bajó a Egipto para establecerse allí por un tiempo, porque el hambre acosaba al país. 11 Cuando estaba por llegar a Egipto, dijo a Sarai, su mujer: "Yo sé que eres una mujer hermosa. 12 Por eso los egipcios, apenas te vean, dirán: ‘Es su mujer’ , y me matarán, mientras que a ti te dejarán con vida. 13 Por favor, di que eres mi hermana. Así yo seré bien tratado en atención a ti, y gracias a ti, salvaré mi vida".
14 Cuando Abrám llegó a Egipto, los egipcios vieron que su mujer era muy hermosa, 15 y los oficiales de la corte, que también la vieron, la elogiaron ante el Faraón. Entonces fue llevada al palacio del Faraón. 16 En atención a ella, Abrám fue tratado deferentemente y llegó a tener ovejas, vacas, asnos, esclavos, sirvientas, asnas y camellos.
17 Pero el Señor infligió grandes males al Faraón y a su gente, por causa de Sarai, la esposa de Abrám. 18 El Faraón llamó a Abrám y le dijo: "¿Qué me has hecho? ¿Por qué no me advertiste que era tu mujer? 19 ¿Por qué dijiste que era tu hermana, dando lugar a que yo la tomara por esposa? Ahí tienes a tu mujer: tómala y vete". 20 Después el Faraón dio órdenes a sus hombres acerca de Abrám, y ellos lo hicieron salir junto con su mujer y todos sus bienes.

Capítulo 13. Abrám se Separa de su sobrino Lot. Dios Renueva Su Promesa a Abrán y Su Descendencia.

La separación de Abrám y de Lot

13 1 Desde Egipto, Abrám subió al Négueb, llevando consigo a su esposa y todos sus bienes. También Lot iba con él. 2 Abrám tenía muchas riquezas en ganado, plata y oro. 3 Después siguió avanzando por etapas desde el Négueb hasta Betel, hasta el lugar donde había acampado al comienzo, entre Betel y Ai, 4 donde estaba el altar que había erigido la primera vez. Allí Abrám invocó el nombre del Señor.
5 Lot, que acompañaba a Abrám, también tenía ovejas, vacas y carpas. 6 Y como los dos tenían demasiadas riquezas, no había espacio suficiente para que pudieran habitar juntos. 7 Por eso, se produjo un altercado entre los pastores de Abrám y los de Lot. En ese tiempo, los cananeos y los perizitas ocupaban el país.
8 Abrám dijo a Lot: "No quiero que haya altercados entre nosotros dos, ni tampoco entre tus pastores y los míos, porque somos hermanos. 9 ¿No tienes todo el país por delante? Sepárate de mí: si tú vas hacia la izquierda, yo iré hacia la derecha; y si tú vas hacia la derecha, yo iré hacia la izquierda". 10 Lot dirigió una mirada a su alrededor, y vio que toda la región baja del Jordán, hasta llegar a Soar, estaba tan bien regada como el Jardín del Señor o como la tierra de Egipto. Esto era antes que el Señor destruyera a Sodoma y Gomorra. 11Entonces Lot eligió para sí toda la región baja del Jordán y se dirigió hacia el este. Así se separaron el uno del otro: 12 Abrám permaneció en Canaán, mientras que Lot se estableció entre las ciudades de la región baja, poniendo su campamento cerca de Sodoma. 13 Pero los habitantes de Sodoma eran perversos y pecaban gravemente contra el Señor.


La renovación de la promesa

14 El Señor dijo a Abrám, después que Lot se separó de él: "Levanta los ojos, y desde el lugar donde éstas, mira hacia el norte y el sur, hacia el este y el oeste, 15 porque toda la tierra que alcances a ver, te la daré a ti y a tu descendencia para siempre. 16 Yo haré que tu descendencia sea numerosa como el polvo de la tierra. Si alguien puede contar los granos de polvo, también podrá contar tu descendencia. 17 Ahora recorre el país a lo largo y a lo ancho, porque yo te lo daré".
18 Entonces Abrám trasladó su campamento y fue a establecerse junto al encinar de Mamré, que está en Hebrón. Allí erigió un altar al Señor.

Capítulo 14. Los cuatro reyes. Rescate de Lot. Abrám y Melquisedec

La campaña de los cuatro reyes

14 1 En tiempos de Amrafel, rey de Senaar, de Arioc, rey de Elasar, de Quedorlaomer, rey de Elám, y de Tidal, rey de Goím, 2 estos hicieron la guerra contra Berá, rey de Sodoma, Birsá, rey de Gomorra, Sinab, rey de Admá, Zeméber, rey de Seboím, y contra el rey de Belá, es decir, de Soar. 3 Todos ellos se concentraron en el valle de Sidím, que ahora es el mar de la Sal. 4 Durante doce años, habían estado sometidos a Quedorlaomer, pero al decimotercer año se rebelaron. 5 Y en el decimocuarto año, Quedorlaomer y los reyes que los acompañaban llegaron y derrotaron a los refaítas en Asterot Carnaim, a los zuzíes en Ham, a los emíes en la llanura de Quiriataim, 6 y a los hurritas en las montañas de Seír, cerca de El Parán, en el límite con el desierto. 7 Luego dieron vuelta hasta En Mispat –actualmente Cades– y sometieron todo el territorio de los amalecitas, y también a los amorreos que habitaban en Hasasón Tamar. 8 Entonces el rey de Sodoma, el rey de Gomorra, el rey de Admá, el rey de Seboím, y el rey de Belá –o Soar– avanzaron y presentaron batalla en el valle de Sidím 9 a Quedorlaomer, rey de Elám, a Tidal, rey de Goím, a Amrafel, rey de Senaar, y a Arioc, rey de Elasar. Eran cuatro reyes contra cinco.
10 El valle de Sidím estaba lleno de pozos de asfalto. Al huir, los reyes de Sodoma y Gomorra cayeron en ellos, mientras que los demás escaparon a las montañas. 11 Los invasores se apoderaron de todos los bienes de Sodoma y Gomorra, y también de sus víveres. Y cuando partieron, 12 se llevaron a Lot, el sobrino de Abrám con toda su hacienda, porque él vivía entonces en Sodoma.

El rescate de Lot

13 Un fugitivo llevó la noticia a Abrám, el hebreo, que estaba acampado en el encinar de Mamré, el amorreo, hermano de Escol y de Aner; estos, a su vez, eran aliados de Abrám. 14 Al enterarse de que su pariente Lot había sido llevado cautivo, Abrám reclutó a la gente que estaba a su servicio –trescientos dieciocho hombres nacidos en su casa– y persiguió a los invasores hasta Dan. 15 Él y sus servidores los atacaron de noche, y después de derrotarlos, los persiguieron hasta Jobá, al norte de Damasco. 16 Así Abrám recuperó todos los bienes, lo mismo que a su pariente Lot con su hacienda, las mujeres y la gente.

El encuentro de Abrám con Melquisedec

17 Cuando Abrám volvía de derrotar a Quedorlaomer y a los reyes que lo acompañaban, el rey de Sodoma salió a saludarlo en el valle de Savé, o sea el valle del Rey. 18 Y Melquisedec, rey de Salém, que era sacerdote de Dios, el Altísimo, hizo traer pan y vino, 19 y bendijo a Abrám, diciendo:
"¡Bendito sea Abrám de parte de Dios, el Altísimo,creador del cielo y de la tierra! 20 ¡Bendito sea Dios, el Altísimo,que entregó a tus enemigos en tus manos!".
Y Abrám le dio el diezmo de todo.
21 Entonces el rey de Sodoma dijo a Abrám: "Entrégame a las personas y quédate con los bienes". 22 Pero Abrám le respondió: "Yo he jurado al Señor Dios, el Altísimo, creador del cielo y de la tierra, 23 que no tomaré nada de lo que te pertenece: ni siquiera el hilo o la correa de una sandalia. Así no podrás decir: ‘Yo enriquecí a Abrám’. 24 No quiero nada para mí, fuera de lo que mis servidores han comido. Solamente los hombres que me han acompañado, Aner, Escol y Mamré, recibirán su parte".

Capítulo 15. La Promesa de Dios a Abrám. La Alianza de Dios con Abrám

La promesa de Dios a Abrám

15 1 Después de estos acontecimientos, la palabra del Señor llegó a Abrám en una visión, en estos términos:
"No temas, Abrám.Yo soy para ti un escudo.Tu recompensa será muy grande".
2 "Señor, respondió Abrám, ¿para qué me darás algo, si yo sigo sin tener hijos, y el heredero de mi casa será Eliezer de Damasco?". 3 Después añadió: "Tú no me has dado un descendiente, y un servidor de mi casa será mi heredero". 4 Entonces el Señor le dirigió esta palabra: "No, ese no será tu heredero; tu heredero será alguien que nacerá de ti". 5 Luego lo llevó afuera y continuó diciéndole: "Mira hacia el cielo y, si puedes, cuenta las estrellas". Y añadió: "Así será tu descendencia". 6 Abrám creyó en el Señor, y el Señor se lo tuvo en cuenta para su justificación
.

La alianza de Dios con Abrám

7 Entonces el Señor le dijo: "Yo soy el Señor que te hice salir de Ur de los caldeos para darte en posesión esta tierra". 8 "Señor, respondió Abrám, ¿cómo sabré que la voy a poseer?". 9 El Señor le respondió: "Tráeme una ternera, una cabra y un carnero, todos ellos de tres años, y también una tórtola y un pichón de paloma". 10 Él trajo todos estos animales, los cortó por la mitad y puso cada mitad una frente a otra, pero no dividió los pájaros. 11 Las aves de rapiña se abalanzaron sobre los animales muertos, pero Abrám las espantó.
12 Al ponerse el sol, Abrám cayó en un profundo sueño, y lo invadió un gran temor, una densa oscuridad. 13 El Señor le dijo: "Tienes que saber que tus descendientes emigrarán a una tierra extranjera. Allí serán esclavizados y maltratados durante cuatrocientos años. 14 Pero yo juzgaré a la nación que los esclavizará, y después saldrán cargados de riquezas. 15 Tú, en cambio, irás en paz a reunirte con tus padres, y serás sepultado después de una vejez feliz. 16 Sólo a la cuarta generación tus descendientes volverán aquí, porque hasta ahora no se ha colmado la iniquidad de los amorreos".
17 Cuando se puso el sol y estuvo completamente oscuro, un horno humeante y una antorcha encendida pasaron en medio de los animales descuartizados. 18 Aquel día, el Señor hizo una alianza con Abrám diciendo:
"Yo he dado esta tierra a tu descendencia,
desde el Torrente de Egiptohasta el Gran Río,
el río Éufrates: 19 los quenitas, los quenizitas, los cadmonitas, 20 los hititas, los perizitas, los refaím, 21 los amorreos, los cananeos, los guirgasitas y los jebuseos".